El dolor que nadie me explicó después del Whipple: las adherencias internas

Cómo el tratamiento fisioterapéutico de la cicatriz me alivió muchísimo tras la cirugía

Las adherencias abdominales son una consecuencia frecuente de las cirugías digestivas y pueden influir en la forma en que el intestino se mueve después de un Whipple.

Después de una cirugía tan agresiva como un Whipple, una espera dolor, inflamación, gases, molestias digestivas y una recuperación lenta. Todo eso entra dentro de lo esperado.

Lo que yo no esperaba era seguir teniendo dolores terribles sin entender del todo por qué.

Dolores que no parecían solo “los normales” de una gran cirugía.
Dolores que convivían con los gases, la inflamación abdominal y la sensación de que por dentro algo no terminaba de estar bien.

Y, sin embargo, nadie me había hablado de una posibilidad muy concreta: las adherencias internas de la cicatriz

Cuando el dolor no es solo el postoperatorio “normal”

Después de una cirugía abdominal mayor, el cuerpo cicatriza por fuera… y también por dentro.

El problema es que esa cicatrización interna puede generar adherencias, es decir, zonas donde los tejidos quedan más rígidos, tirantes o pegados de una forma que limita el movimiento normal y puede provocar dolor, tensión y molestias mantenidas en el tiempo.

A mí nadie me lo explicó así.

Y creo que es importante decirlo, porque muchas veces, cuando una persona sigue teniendo dolor tras una cirugía mayor, se le responde con frases muy generales:
• “es normal”
• “date tiempo”
• “todavía estás recuperándote”

Y sí, a veces es verdad.

Pero otras veces hay algo más que se puede valorar y tratar.

En mi caso, las adherencias marcaron una gran diferencia

Yo seguía con dolores muy intensos tras la operación, además de la inflamación y los gases propios del postoperatorio.

Y fue gracias a la Clínica Uner y a su equipo de fisioterapia cuando empecé a entender que una parte importante de ese malestar podía estar relacionada con el trabajo sobre la cicatriz interna y sus adherencias.

Lo más llamativo fue esto:

desde la primera sesión noté mejoría.

No hablo de magia.
No hablo de desaparecer todo de golpe.
Hablo de notar, por primera vez, que había una parte de ese dolor que sí podía aliviarse.

Y eso, después de una cirugía tan dura, cambia mucho las cosas.

La fisioterapia también puede formar parte de la recuperación

A veces pensamos en la fisioterapia solo para músculos, articulaciones o lesiones deportivas.

Pero después de una cirugía abdominal mayor, el abordaje fisioterapéutico puede ser muchísimo más importante de lo que se suele contar.

Trabajar la zona de la cicatriz y las adherencias puede ayudar a:
• disminuir tensión
• mejorar movilidad de los tejidos
• aliviar dolor
• mejorar sensación corporal
• y acompañar una recuperación más funcional

En mi caso, fue una de las intervenciones que más alivio me dio en una etapa especialmente dura.

Lo que me habría gustado saber antes

Me habría gustado que alguien me dijera:

“Además del dolor propio de la cirugía, pueden aparecer adherencias internas que también generen molestias importantes. Y eso puede valorarlo y tratarlo un fisioterapeuta con experiencia.”

No para asustarme.
No para añadir otro problema más.
Sino para tener información real y no sentir que todo era inexplicable o que solo quedaba aguantar.

Porque cuando vienes de una cirugía compleja, una necesita saber no solo lo grave, sino también lo tratable.

Contarlo también es ayudar

Comparto esto porque a mí me ayudó muchísimo y porque sé que hay muchas personas operadas que siguen con dolor y no siempre saben que esta opción existe.

No digo que todo dolor tras una cirugía sea por adherencias.
No digo que esta sea la respuesta para todo el mundo.
Pero sí digo que, en mi caso, marcó una diferencia enorme y que merecería ser una información más conocida.

A veces el alivio no llega solo con esperar.
A veces llega cuando alguien identifica lo que nadie te había explicado antes.

Después de un Whipple, una aprende a convivir con muchos cambios. Algunos se entienden. Otros no.

Para mí, descubrir el papel de las adherencias internas y ponerme en manos de un buen equipo de fisioterapia fue un punto de inflexión.

Porque no todo el dolor era “lo normal”.
Y porque empezar a aliviarlo también fue una forma de empezar a recuperarme de verdad.

¿Qué son las adherencias abdominales?
Son bandas de tejido cicatricial que se forman dentro del abdomen tras una cirugía.

¿Son frecuentes después de una cirugía Whipple?
Sí, pueden aparecer tras cualquier cirugía abdominal, especialmente las complejas.

¿Qué síntomas pueden provocar?
Dolor abdominal, sensación de tirantez, cambios en el tránsito intestinal o, en casos más graves, obstrucción.

Clinica Uner Alicante

2 thoughts on “El dolor que nadie me explicó después del Whipple: las adherencias internas

  1. Teas la cirugía WIPPLE y como osteópata comentaros q ante los dolores y retortijones abdominales q impiden hasta la comer yo recurrí a los ejercicios, presiones en la zona costal al margen de tratar las adherencias q son como durezas q se forman internamente por la cicatrización. Ello hay q insistir y hacerlo diariamente ya q mejora la flexibilidad y rigidez de esas facsias q recubren los músculos y por ellos el dolor se atenúa e incluso desaparece y además mejora digestiones y todo el organismo responde mejor.

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